Brigadas Internacionales de Paz (PBI) somos una organización no gubernamental, de carácter internacional, con más de 35 años de experiencia en la protección de los derechos humanos y en la apertura de espacios para la paz en situaciones de conflicto y postconflicto. Reconocida ante las Naciones Unidas, acompañamos a personas, organizaciones y comunidades que trabajan de manera no violenta a favor de los derechos fundamentales y por un cambio social.

Fundada en 1981, nacimos con una vocación clara: la protección, promoción y defensa de los derechos humanos. Nuestra labor por la creación de espacios de paz y el fomento del diálogo durante casi cuatro décadas de trabajo en múltiples contextos, han generado una experiencia y aprendizaje que se ve plasmada en todas las actuaciones que se realizan, tanto a nivel internacional como local.

PBI brinda protección, apoyo y reconocimiento a personas, organizaciones y comunidades que enfrentan ataques a causa de su actividad en la defensa de los derechos humanos. Esta actividad en defensa de los derechos humanos se fundamenta en:

       El acompañamiento internacional permanente, que se materializa en la presencia física al lado de las/os defensoras/es
        El trabajo de incidencia política a todos los niveles (político, diplomático, agencias de Naciones Unidas)
        • Tareas de educación, sensibilización y comunicación para visibilizar la labor de las/os defensoras/es
       Fortalecimiento organizativo y apoyo a la reconstrucción del tejido social

Actualmente contamos con equipos en terreno en Colombia, Guatemala, Honduras, México, Costa Rica, Kenia, Indonesia y Nepal. PBI cuenta, además, con 14 grupos nacionales en América, Oceanía y Europa, desde donde se realizan actividades para crear y consolidar una red de apoyo internacional que dé respuesta a la grave situación que viven las personas, organizaciones y comunidades defensoras de derechos humanos.

Uno de los grupos nacionales es Brigadas Internacionales de Paz – Estado español (PBI-EE), que existe desde el año 1987. PBI-EE, al igual que otros grupos nacionales de PBI, ofrece asistencia y apoyo a los proyectos internacionales en terreno, que incluyen acciones de sensibilización, educación y difusión sobre la situación de los derechos humanos, incidencia política a distintos niveles, información y formación al voluntariado, recaudación de fondos, fortalecimiento de redes de apoyo y protección, entre otras.

Nuestros principios

1. No violencia: PBI tiene la convicción de que una paz prolongada y las soluciones duraderas a los conflictos no se pueden alcanzar con métodos violentos y, por ello, rechaza todo tipo de violencia de cualquier procedencia. PBI tiene como objetivo apoyar los procesos de construcción de sociedades en paz, mediante la promoción de la cooperación entre grupos que trabajen de forma democrática y que se esfuercen por encontrar soluciones políticas a los conflictos a través de medios no violentos.

2. No-partidismo: Como fuerza internacional y tercera parte, PBI actúa de forma independiente y no-partidista. El no-partidismo no significa neutralidad o pasividad ante la injusticia o la violación de los derechos humanos individuales y colectivos. Al contrario, PBI está totalmente comprometida con estos valores y lucha en contra de la violencia - física o estructural - como medio para resolver los conflictos. Según la declaración de Vedchhi, el no-partidismo implica:

        • Tratar con todas las partes sin prejuicios preconcebidos
        • Informar tan objetivamente como sea posible
        Abstenerse de emitir juicios
        Expresar nuestras preocupaciones a los responsables sin acusar a nadie

El mandato de no partidismo deriva en una estrategia de no injerencia, de manera que el trabajo de PBI se basa en la no interferencia en los asuntos internos de las organizaciones que acompaña. Parte de la base de que los cambios en los conflictos, para que sean duraderos, no pueden estar impuestos desde fuera, sino que se deben basar en las demandas, las necesidades y capacidades de la población local. Es por eso que PBI no interfiere o toma parte en el trabajo de las organizaciones que acompaña. Su papel es el de abrir el espacio político de trabajo y proporcionar apoyo a las personas defensoras locales para que puedan llevar adelante su trabajo sin miedo a la represión. Por esta razón, PBI realiza acompañamientos sólo si su presencia es solicitada por parte de las personas y/o organizaciones que se encuentran en una situación de riesgo por su labor en la defensa de los derechos humanos.

3. Carácter internacional: PBI es una organización global, de carácter internacional, que respeta la autonomía y el derecho a la autodeterminación de todos los pueblos. Representa las preocupaciones de la comunidad internacional por los conflictos y las vulneraciones de derechos humanos. 

4. Horizontalidad: La identidad y el trabajo de PBI se construye sobre estructuras organizativas no jerárquicas y procesos de toma de decisiones asamblearios basados en el consenso.

 

Estructura de PBI-EE

PBI-EE está conformada por varios grupos locales ubicados en diferentes comunidades autónomas. En la actualidad cuenta con 8 grupos locales: Andalucía, Cantabria, Catalunya, Castilla y León, Comunidad Valenciana, Euskadi, Madrid y Nafarroa. Del mismo modo que el resto de grupos nacionales, locales y en terreno, PBI-EE se organiza de forma horizontal y asamblearia, y funciona mediante la toma de decisiones por consenso.

La asamblea estatal realiza reuniones periódicas cada 6 meses, donde se analiza la situación del momento, se deciden las estrategias a seguir, la elección de las participantes en las diferentes comisiones etc. Asimismo, contamos con una oficina estatal encargada de coordinar el trabajo realizado y de mantener en contacto a las personas voluntarias con los proyectos y el resto de la estructura internacional de PBI. Hay que destacar, que todo nuestro trabajo es posible gracias al apoyo de nuestras/os socias/os y el incansable trabajo del voluntariado, pilar sobre el que se
sostiene PBI.